martes, 9 de marzo de 2010

No es una educación, son varias

Ferran Ramírez/ CanalSolidario.org el 05/03/10

Ella es Jenny. Él es David. Hombre y mujer, judío y católica, que encarnan a dos mundos de diferente educación en unos transicionales años 60. Hablamos del filme británico ‘An education’, donde Jenny aprenderá cuál es la formación más adecuada que debe seguir una mujer para no perderse en el camino.

Estamos en 1961, y nos encontramos en un barrio residencial londinense, en la casa de Jenny, una joven adolescente de dieciséis años que pertenece a una familia católica de clase media cuyas señas de identidad son la honradez y la moral. Estamos en una época que supone la transición entre la cúspide del conservadurismo y una nueva ola libre de convencionalismos. Jenny es una excelente estudiante que siempre ha vivido en un mundo cerrado. Está siendo educada para que pueda ir a la prestigiosa universidad de Oxford y se convierta en una mujer culta y profesionalmente independiente.

La muchacha conocerá a un encantador hombre judío que prácticamente le dobla la edad. Éste empezará a cortejarla, la colmará de regalos y atenciones y le proporcionará emociones hasta el momento nunca experimentadas antes por la joven. Le descubrirá un mundo lleno de música clásica, cenas tardías y subastas de arte. Jenny empezará a plantearse si la educación formalista que ella recibe es realmente la adecuada o si, por el contrario, el incipiente rol de la mujer erudita y emancipada es sólo una ilusión de los nuevos tiempos y lo que corresponde verdaderamente a una joven es casarse con un hombre con posibles y abandonar los estudios.

Jenny es el paradigma de la chica de aquellos principios de la década de los años 60, en los que se empezaban a adoptar cambios en la forma de entender las costumbres sociales y las cuestiones de género. Una educación encorsetada, religiosa y constante en las jóvenes daba pie a una carrera universitaria llena de méritos. Pero la sombra del matrimonio por el cual se debe abandonar la formación académica seguía estando presente. La vida de una mujer estaba en oposición a la educación.

Otra de las oposiciones que encontramos en la película es la que concierne a la religión. Desde que David, el galán de Jenny, se le presenta le deja muy clara su condición de judío. La protagonista se sorprende aunque la idea le resulta satisfactoria. Para ella, es un verdadero desafío hacia sus padres y tutores, puesto que el semitismo seguía suscitando el recelo. Al igual sucedía con las personas afroamericanas, que también provocaban ciertas suspicacias. David afirma al respecto: “Bueno, han de vivir en algún sitio ¿no te parece?”.

An education es la nueva película de la realizadora danesa Lone Scherfig, con guión del aclamado Nick Hornby, quien adapta las memorias autobiográficas de la periodista Lynne Barber, quien tuvo que enfrentarse a la época de cambios que le tocó vivir y aprender a buscar la balanza, como mujer, entre la vida personal y la vida intelectual.

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